Love Never Dies - One Shot
Love never dies
-Mami, mami ¡¡despertate!! - Me grito mi hija sacudiéndome en la cama.
- ¿Qué pasa Mia? – levantándome, frotándome los ojos.
- Hoy viene papi ¿no? – dijo contenta.
- ¡Sí! – dije sonriendo, su padre, mi marido, vuelve hoy, el trabaja en la guerra, siempre lo saludamos como si nunca lo volviéramos a ver nadie sabe que pasa allá, yo ya le dije muchas veces que deje eso y que podamos hacer otro trabajo aquí, pero él no quiere. Lo extrañaba tanto, sin el no podría vivir y gracias a él tenemos a una maravillosa niña a la cual amamos demasiado.
- Lo extraño mami, ¿ah que hora viene?
- Yo también lo extraño mucho, por lo que me dijeron vuelve – mire al reloj – dentro de 3 horas, asique dentro de un rato nos vamos para el aeropuerto a esperarlo.
- ¡Siiiiii, ya quiero verlo! – y se fue corriendo a su habitación.
- Si… yo también, eso espero. – dije en susurro y agarre el portarretrato de Harry y yo. - Espero que vuelvas y no me dejes sola. – Le dije a la foto. Mire el reloj y ya era un poco tarde. Me cambie y baje, Mia estaba mirando dibujitos.
- Mia, ¿vamos a buscar a papá? –
- Si, ¡dale, dale, dale! -
Agarre las llaves del auto y nos fuimos para el aeropuerto, faltaba una hora para que llegara el avión, pregunte por la puerta en la que salía su vuelo y nos fuimos para ahí a esperarlo.
- Ma, tengo hambre.
- Mia… ¡acabamos de llegar!
- Si, ya sé, pero me olvide de comer algo. ¿Por favor? – dijo con pucheros.
- Bueno, está bien, pero te quedas ahí y ni te mueves.
Me fui a buscarle un sándwich y le compre un jugo. Llegue y se los di, con tal de tenerla contenta.
Después de más de media hora nos fuimos un poco más cerca de la salida ya que empezaba a salir gente. Salía, salía, y salía gente, pero el no. Me estaba asustando, gente seguía saliendo pero no aparecía. Salió el último pasajero y él no.
- Ma… Papá va a venir ¿no? – pregunto mi hija triste.
- Si Mia, solo se le habrá retrasado el avión. Ahora vamos a casa.-
Mientras íbamos en el auto las lagrimas se me escapaban, pero me las limpiaba rápido, ya que no quería que mi hija me vea llorando. Llegamos y Mia se fue a su habitación. Sé que estaba mal, pero la deje. Tocaron timbre. Fui a abrir y apareció un hombre.
- ¿Hola, que necesita? - le conteste confundida.
- Hola señora, vengo a hablar de su marido. – dijo el hombre.
- Si, ¿Qué pasa con él? Pasé – me hice a un lado.
- No gracias, seré corto, su marido falleció, tuvimos una guerra y muy pocos pudieron escapar, entre los fallecidos esta su marido, no pudimos encontrar su cuerpo. Lo lamento. – y con eso se fue.
No podía más, Harry ¿muerto? ¿Como? Las únicas palabras que retumbaban en mi cabeza era, su marido falleció. Mi mundo estaba acabado sin él. Ya no podría vivir. ¿Qué le diré a Mia? Ella solo tiene 6 años, ¿Cómo podrá vivir sin un padre? Me tire en el sillón y me largue a llorar con todo. No podía más.
- ¡Mamá, mamá! ¿Qué te pasa? – me dijo abrazándome.
- Hija… - me incorporé y me senté al lado de ella.
- ¿Qué pasa mamá? –
- Tu padre… murió. – y empecé a llorar otra vez.
- ¿Cómo? No, papá no está muerto, ¿Como puedes decir eso? El nos dijo que no nos iba a dejar solas, no mamá, papá está vivo y ya va a venir, ¡porque dices eso!
Traté de agarrarla y abrazarla pero ella se soltó y se fue corriendo llorando a su cuarto.
¿Qué iba a hacer ahora? No podía más. Me fui a bañar a despejarme un poco. Salí y fui a la habitación de mi hija. Ella estaba dormida, se notaba que había llorado mucho. No la podía ver así. Fui hasta mi habitación y agarre el portarretrato de Harry.
- ¿Cómo me pudiste dejar sola? ¿Qué voy a hacer sin ti? Te necesito. -
Me quede dormida. A la mañana siguiente, me desperté y vi que me había quedado dormida. Desperté a Mia y le di el desayuno. El día fue normal, no la lleve al jardín con lo mal que estaba. Llorábamos juntas, nos abrazábamos. Estábamos muy tristes.
- Ma… Perdón por gritarte así ayer, es que yo pienso que papá está vivo y que va a volver.
- Mi vida, ya sé que extrañas a tu padre y lo necesitas, como yo. Pero entiende que el ya no va a estar más con nosotras.
Mia se fue corriendo. Ya habíamos cenado, y me tire en el sillón a ver alguna película que encontraba en la televisión. En eso escucho la puerta, asustada por la hora fui a ver quién era. No lo podía creer. Fui corriendo hasta él y lo abrace tan fuerte que caímos al piso.
- ¡Harry! No lo puedo creer ¡estás vivo! -
Mia escucho los gritos entonces bajo diciendo
- ¿Que pasa mamá? -
Cuando vio a su padre, corrió y fue a abrazarlo.
- ¡Mamá! Papá, ¡está vivo! Te dije él nunca nos iba a dejar.
- ¿Cómo esperaban eso de mi? Yo les prometí que iba a volver y que ¡nunca más las iba a dejar solas! – dijo sonriendo.
- Ese nunca, es que ¿no vas a volver más?
- No, me quedare aquí con ustedes para siempre.
Mia y yo lo abrazamos otra vez muy fuerte. Después de unas horas Mia se fue a dormir y nos quedamos él y yo.
- Gracias Harry, gracias por no dejarnos.
- ¿Yo dije que te iba a dejar? ¡Te extrañe mucho, mucho, mucho! – me dijo abrazándome.
- Yo mucho más. ¿Como es que se confundieron y te dieron por muerto?
- Me escapé antes de que pasara todo esto, y no me vieron más por eso. Ahora si nunca más las voy a dejar solas.
- Te amo -
- Yo te amo mucho más. – y nos dimos un tierno beso.


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